La importancia de utilizar una malla sombra

La malla sombra es un recurso imprescindible para poder cultivar las plantas en condiciones controladas, de luz, temperatura y humedad. Así se obtiene una mayor producción, de calidad más alta, a lo largo de todo el año, con una reducción de costes y una mejor gestión de los recursos. Esta malla ayuda a recrear las condiciones mejores para el desarrollo de las plantas, haciendo que sólo pase una luz difusa a través de ella.  En particular el nivel de radiación solar debe poder ser reducido en caso de plantas que necesiten de una luz menos fuerte. Cada planta necesita un grado de sombra específica para su mejor crecimiento. Así cada tipo de malla sombra cumple con los requisitos específicos proveyendo la porcentual de sombra adecuada a cada cultivo.

 

Cómo elegir la malla sombra

Los tipos de malla sombra difieren por varios aspectos. Por ejemplo el grado de bloqueo de luz infrarroja, responsable de producir calor. Además se aconseja que sean tratadas contra los Rayos ultravioletas (UV) que es una radiación invisible que causa la degradación de los materiales. Esta malla actúa sobre la radiación incidente, la que es originada por el sol y que llega a la superficie de la malla. La malla sombra por lo tanto refleja cierta cantidad de radiación – grado de reflexión. También absorbe diferente cantidad de radiación y esto provoca que la misma malla se caliente – grado de absorción. Otra características que se aconseja evaluar en una malla sombra es su capacidad de transmitir la luz, o sea la cantidad de luz visible que pasa a través de la malla. Una parte de la radiación incidente será reflejada por la barrera de la malla, otra parte será absorbida y por último, una parte pasará a través de ella.

La fuerza de ruptura y la fuerza de tensión son dos índices que muestran cuanto la malla sombreadora puede soportar el desgarro y la tracción. La malla Obamalla es especialmente resistente y durable. La malla sombra más oscura tendrá mejores resultados térmicos porque es capaz de absorber la mayor parte del calor. Hay que dejar una distancia adecuada entre la malla sombra y los cultivos para garantizar la adecuada ventilación. Sin embargo la malla Obamalla de por sí, siendo hecha de material tejido, permite la circulación del aire al mismo tiempo que protege de las altas temperaturas. Mayor es el factor sombra de la malla sombra, menor es la cantidad de luz que puede penetrar a través de ella, resultando en un menor valor de transmitancia de la luz. Este es un índice del rendimiento térmico. Dos mallas sombra con el mismo factor de sombra, pueden influir distintamente en la temperatura porque tienen un grado de absorción del calor diferente. Por lo general cuanto más alto es el factor – porcentual de sombra – menor es la temperatura debajo de ella. Esto vale también por la densidad, pues cuanto más densa es una malla sombra, cuanto más luz visible y luz infrarroja bloquea con buenos resultados sobre la temperatura. Sin embargo una malla sombra con mayor densidad, también tendrá un peso mayor.  Una malla más ligera será más manejable y resultará en un ahorro en el transporte, así que es un aspecto que hay que considerar a la hora de elegir la malla sombra más adecuada según el tipo de cultivo.

Ventajas de las casas sombra

En la agricultura moderna, el grado de sombra es esencial para el éxito de la cosecha, tanto desde un punto de vista agrotécnico así como para el resultado económico.  Además de reducir la intensa luz solar, la malla sombra ayuda a prevenir el acceso de aves y constituye una barrera en caso de vientos.

Mayor es la densidad de la malla sombra más alta será la resistencia contra los vientos. La malla sombra es ligera y manejable y es posible colocarla en sistemas retráctiles para ser eficaz solamente en ciertos períodos del año o momentos del día, cuando la luz solar es más intensa.

La malla sombra viene empleadas en casas sombra, estructuras más económicas respecto a los invernaderos. Las cosas sombra ofrecen varias ventajas, entre las cuales:

  • Productos más sanos y mejor desarrollados, más uniformes independientemente de las condiciones climáticas
  • Temperatura y humedad más moderadas
  • Reducción de enfermedades y ataques de animales infestantes
  • Ahorro en fertilizantes y agua
  • Reducción de los tiempos de maduración, anticipando la cosecha